Lo primero que debes tener presente
para conquistar la felicidad es que está en ti decidir si quieres una vida
de felicidad o de infelicidad. No depende de nadie más, sino que de ti.
La alegría se puede aprender y desarrollar. Como la
felicidad es un estado emocional, éste se puede provocar y mantener.
Es un estado interior, no es una cosa ni un objeto. Por lo tanto, teniendo
las actitudes y comportamientos adecuados, sentirás felicidad en tu
vida.
Para verificar que se trata de un estado puramente interior haz la siguiente
práctica: durante un par de días intenta recordar momentos felices que hayas
tenido y anota brevemente en una hoja unas palabras que te recuerden esa
situación. Cuando
tengas unos diez eventos en los que hayas sido feliz, lee la lista, recuérdalos e imagínalos en tu mente, uno por uno. A
los pocos segundos te sentirás muy feliz.
No podrás tener felicidad en tu vida si la haces depender
de factores externos. No depende de si
tienes más o menos objetos, más o menos dinero. Ni tampoco si te aman o no. Quién busca la felicidad comprando cosas, no la
obtendrá y siempre sentirá
que no tiene lo suficiente. ¿Por qué sucede esto? Porque, repito, la felicidad es un
estado interior, es una vivencia íntima.
Algunas pautas para tener un comportamiento que provoque felicidad:
- Busca las virtudes. Con cada persona que te
encuentres, busca lo positivo en ella. Todos tienen cualidades y
defectos, desde tu punto de vista. Elige concentrarte en sus cualidades
y virtudes. Comunícate con
esa parte.
- Agradece. Todas las personas te enseñan algo.
Aún cuando
tengas momentos desagradables o situaciones problemáticas,
reflexiona qué puedes
aprender de ello y agradece esa oportunidad. Si alguien te ha obsequiado
con algo, una sonrisas, una palabra de estímulo, una
experiencia, su tiempo..., manifiesta tu gratitud.
- Cuenta tus bendiciones. A todos nos falta
conseguir muchas cosas, pero ya tenemos algunas. Quizás tengas
una casa donde vivir, comida, familia. Quizás puedas
ver u oír.
Tenemos un universo para contemplar y
admirar, tenemos miles de personas a quienes amar. Seguramente tienes
algunos logros en tu vida. Ocupa más tu mente en esas bendiciones que en lo que
te pueda faltar. Cada día es una oportunidad para ir hacia tus
objetivos y tener más de lo que
quieres. Si en tu presente cuentas tus bendiciones, serás más feliz y
tendrás un
mejor futuro. Así tus
metas se cumplirán más fácilmente.
- Actúa como si fueras feliz. Hay una relación entre
tu cuerpo, tus emociones y tu actitud mental. Si te comportas como si fueras feliz, hablando como si lo
fueras, sonriendo, camina como una persona feliz, habla como sí, etc..
Conseguirás de este
modo llegar a sentirlo. Y al sentirlo, comenzarás a
apreciar las cosas lindas de la vida. Se va transformado en una nueva
actitud.
- Identifica los obstáculos. Piensa en las situaciones que te hacen
infeliz. Descubre qué actitud tuya debe cambiar para que no te
afecte de esa manera. No pienses en eliminar o cambiar algo externo para
ser feliz. Recuerda que la felicidad es un estado interior. Revisa tus comportamientos
para cambiarlos de manera adecuada.
Entrevista a los felices. Si encuentras personas que te parecen muy
felices, entrevístalas
para que te relaten cómo logran su felicidad y por qué se
sienten así. Es muy
probable que obtengas más ideas para ser tú feliz
también.
Toma el mando. Cada mañana decide que tú comandarás tu
vida. Decide que serás feliz. Mírate al espejo con tu mejor sonrisa y di: "Hoy seré
inmensamente feliz".
|
No hay comentarios.:
Publicar un comentario